El corazón, esa bestia agazapada a punto de devorarte

  Miss dont touch me es un comic sobre la venganza y sobre el amor, y, por sobre todo, acerca del poder y la perversidad que este entraña. Narra las aventuras -y desventuras- de una joven en busca de venganza por la muerte de su hermana a mano de dos asesinos, los mismos que han…

El roble nudoso, vertebra de tu mundo

Reseña sobre Orlando, novela de Virginia Woolf. Leer Orlando, de Virginia Woolf, es someterse a la experiencia de lo irrecuperable.   Pues, a medida que pasamos las páginas, una certeza nos posee: jamás – y acá, querido lector de blogs, híper distraído, debemos permitirnos los más angustiosos términos, los más apocalípticos- vamos a volver a…

No permitas que te humillen

En algún momento de mi vida, me volví una licenciada en humillaciones. Con una voz profana, que no surgía, con mis diez años sin pronunciar palabra alguna y un equipo profesional que diagnosticaba mi caso erróneamente, como un problema en el desarrollo cognitivo, me vi afectada, en mi niñez, con los tratos que recibiría un…

Recordar es necesario

El 2017 poseía reminiscencias de lo que sería el 2018. La prueba es innegable. Este año conocí gente maravillosa y gente que demostró no ser una mierda, asi, taxativa y puntualmente, sino ejemplos formidables de pusilanimidad. Todos llevamos escarapelas conmemorativas de los mas cruentos infiernos, pero estas personas gustan de mascar lentamente su fuego, para…

Escenificar lo irreversible

Bordar, sobre un lienzo hasta entonces impoluto, es uno de esos ritos blasfemos cuya ejecución precisa de una pluma fina, casi transparente, pero capaz de atravesar la piel, el papel. La tela. Quien borda responde a una mimesis secreta, oscura: remeda la mitología de maya, a cada puntada refuerza los hilos que precedieron al insertado…

Los niños y el bosque

1. LA QUIMERA, LOS NIÑOS, EL PÁJARO Y EL MUERTO. I- – ¿Que es lo que mas te gusta de la vida? – Las quimeras – Las quimeras no existen. – Ah! Entonces es por eso que son tan perfectas. Los dos niños se juntan , como si tuviesen frio, alrededor del monton de tierra…

Carta silenciosa

Buenas Noches N. Hace un tiempo, quien sabrá cuanto paso, fui a su casa. Usted estaba de viaje, y yo pude indagar en su taller, en sus corazones escarchados, en los andamios de vidrio y de madera, en los colores de un retablo armario que representaba escenas bíblicas, o más bien, aquellas constituidas de la…

Cajones

Cuando estaba en la primaria, cada vez que me invitaba a la casa algun compañero, lo que más me urgía hacer era, discretamente, abrir los cajones de la cómoda y espiar esa constelacion personal de objetos antinómicos, el popurri bastardo de polvo y superficies belicosamente resplandecientes, el trotar de filos estériles y las esferadas canicas…